martes, 23 de mayo de 2017

La reutilización de lo "desechable"

Las obras de arte que nacen de los productos de la cotidianidad

"RESET Arte Sustentable" - Complejo Cultural Santa Cruz


Por Yesica Gallegos - mayo 23, 2017

Flyer publicado en redes sociales
Pocos días han pasado de la inauguración de la muestra "RESET Arte Sustentable" en el Complejo Cultural de nuestra ciudad. Una exposición diferente que nos permite observar el ingreso de materiales "desechables" en forma de obras de arte dentro de un espacio cultural; no es menor, aclarar que "no todo es basura" a ojos de los artistas.
En primera instancia cabe destacar la implementación del término reset. Vocablo inglés que se refiere a un reinicio, una explicación aún más profunda nos indica la necesidad de un pulsador que genera el movimiento que encauzara este reset. Pulsadores como Patio Om o la aparición de una nueva curadora como lo fue Constanza González, nos indican que para que algo suceda, uno tiene que moverse.
"La última batalla", Juan Carlos Villegas
Recorriendo la muestra podemos encontrarnos con obras monumentales, trabajos como la obra de Juan Carlos Villegas, escultor de nuestra ciudad, quien nos muestra un Quijote realizado con chatarra y partes de viejos automóviles; cuan acertada resulta ver la imagen de un luchador contra molinos de viento, precisamente en la ciudad de los vientos. Otra obra de gran presencia es la que pertenece a los artistas Franco Reyes y Silvana Torres Opazo, quienes con bolsas de consorcio negras generan la forma de un planisferio, vemos a los distintos continentes cubiertos por ellas, donde la gracia de la obra es posible captarla al acercarnos a la misma: los rostros formados con las mismas bolsas nos hacen encontrarnos con muchos otros los cuales comparten problemas iguales a los nuestros, asfixiados con la realidad.


"Territorio tomado", Franco Reyes/Silvana Torres
Las técnicas distintas de trabajo nos permiten toparnos con vídeo arte a cargo de Natacha Peñaloza y el Colectivo La Pacusa. En el vídeo de la primera artista podemos observar cajones de manzanas participe de un juego de sombras que realiza la artista con su propio cuerpo, la corporalidad se vuelve parte de la materialidad. El segundo vídeo perteneciente al Colectivo La Pacusa nos presenta un tranquilo río, quizás, en medio del cual flota un "iceberg" realizado con vasos de plástico descartables. El vídeo es silencioso y el agua parece pacífica, la pirámide de vasos transparentes producen en nuestra mente la imagen de un real bloque de hielo y una idea muy relacionada con el problema de la contaminación a través de residuos plásticos en los espejos de agua, algo duradero y difícil de borrar.

"Iceberg", Colectivo La Pacusa

"Domesticada. Corte o confección", Mónica Gorosito
La obra de Mónica Gorosito nos muestra una continuidad en su concepto artístico. Ya una vez vimos su obra "Domesticada", donde vestidos realizados con trapos de piso nos demuestran, nuevamente, una realidad que la mujer vive en su día a día, ya sea de niña a mujer o de mujer a madre: la mujer unida al objeto, aquella que limpia, presa de las tareas del hogar, quien desde niña es preparada y adaptada para esa vida y, por lo tanto, es domesticada para ello. Contribuye el vídeo que presenta a una niña sentada, jugando, desmitificando una verdad.
Siguiendo el recorrido podemos ver obras de pequeños formatos como el trabajo de Cecilia Caamaño Pagniez, un cuadro que nos hace rememorar las obras de Juanito Laguna y Ramona Montiel, una madera con ciertos tonos de color, trozos de tela y lana dotan a la escena de una esencia a precariedad que creo se buscaba reflejar, los sueños y la magia en la carencia son visibles en su obra. Tenemos los grabados de Aixa Sacco sobre papel reciclado, imágenes naturales, hojas, formas orgánicas; las fotografías de la escultura de María Isabel Ampudia Cardozo que nos provoca una sensación contrariada, la escultura bidimensional, invisible en el espacio, el nombre de la obra crea la idea de un recuerdo, un sentimiento que queda ante algo que pasó, algo que contar.

"Melancolía", María Isabel Ampudia Cardozo
"Inventarlo para la era del colapso", Aixa Sacco

"La magia existe", Cecilia Caamaño Pagniez
En el plano de las esculturas de reducido tamaño, tenemos la obra de Gisela López, quien nos presenta una flor realizada con restos de botellas de plástico, la belleza de lo residual que nace de ella. Las muñecas de Gisela Odriozola son un arte tipo artesanía que invitan al juego, en palabras de la artista estaba "prohibido no tocar" las obras, muñecas delicadas de rasgos distintivos como princesas en un mundo de color que se mueven al ritmo de nuestras manos y deseos. Las obras del Taller Coloríncolorado conformado por niños que nos presentan monstruos hechos a partir de latas, monstruos "horripilantes" y "feroces" de colores y sonrisas permanentes, lo cual nos da cuenta de la autoría de las obras, de la imagen personal de los infantes, de la ingenuidad; la parte didáctica en la utilización de un cuento contribuye a abrir la imaginación de los niños. Guillermo Stefani con su obra también ingresa a este plano, su escultura no tan entendible, no tan explicita, cuenta una historia que debe ser desglosada a partir del estudio del nombre de la obra en relación con la imagen que presenta, lápiz labial sobre cartón, es una obra muy conceptual de colores vibrantes.

"Autómatas", Gisela Odriozola
"Inasible estoico", Guillermo Stefani





"Extraterrestres", Taller Coloríncolorado
Las obras de Sofía Menéndez y Mercedes Lozano nos introducen un elemento similar, bolsas de distintos tipos. En el caso de Sofía Menéndez, podemos observar un manto realizado completamente con bolsas de plástico de diferentes colores y diseños, es como una pantalla de lo que siempre tenemos en casa, lo que siempre se guarda o bien se tira, acumulándose en las calles y hogares. En el segundo caso, la artista nos presenta una serie de imágenes/fotografías envueltas en bolsas transparentes, es como un movimiento protector, un resguardo ante lo adverso, así como el nombre de su trabajo, la bolsa inmoviliza los momentos. 

"Inmovilizaciones", Mercedes Lozano
"Manta", Sofía Menéndez











Para finalizar cabe destacar los trabajos de Violeta Urrutia, Eladia Freire y Julieta Jiterman. La primera artista nos presenta una imagen de la escena de un bosque tipo asiático realizado a partir de la utilización de tintas chinas de colores violáceos y rosados, aunque no es posible ver las flores que destaca el titulo de la obra, es posible percibirlas a través de los colores. Eladia Freire, por su parte, nos muestra la creación de imágenes y formas mediante la utilización de diferentes elementos, rocas, lana, papeles de colores, telas de distintos tipos y letras, ella parte de la materia prima para su producción artística, de la materialidad al significante. Por último, Julieta Jiterman aparece en escena con plásticos que parecen metalizados, partes de algún mueble, tal vez, o bien de algún artefacto o vehículo; emplea tinta o pintura negra sobre este material, en un primer instante parece que estuvieses viendo una fotografía, pero al acercarte bien puedes observar las pinceladas, generando pequeños segmentos de historias, bosques que parecen reflejados en el agua, o la serie de pequeños cuadros que confluyen en la imagen de un árbol en los bordes de una calle; su obra nos parece cercana y cotidiana.

"Bosques de metal", Julieta Jiterman
"Narcisas las flores", Violeta Urrutia


"Materias diferentes", Elida Freire
En conclusión, la muestra "RESET Arte Sustentable" es altamente recomendable por la variedad de trabajos que presenta y por la particularidad de presentarnos los materiales "basura" como obras de arte. Toda la Semana del Reciclado y el 3er Encuentro de recicladores busco generar conciencia en la comunidad y lograr tener en cuenta una de las principales reglas de la ecología, las 3 rs (reducir, reutilizar y reciclar); para ello se llevaron a cabo talleres, charlas y cine de acuerdo a estas temáticas. Luchar por algo que no esta adherido a la consciencia de la población es valorable y por ello el nombre de la muestra esta bien defendido: con la ayuda de otros podemos hacer reset
Las obras son interesantes, aunque algunas presentan complejidad en el concepto a trabajar; por otro lado parece necesaria una pequeña aclaración de las técnicas de trabajo en cada obra, si bien son entendibles para alguien que conoce de arte, no lo son para aquellos que no tienen noción sobre ello. Fue un tipo de muestra distinto y llamativo, por ello la sensación de salir satisfecho de allí fue cumplida. No todo lo que no usamos es basura, ahora comprendemos que de la marginalidad que hacemos de los materiales puede surgir la belleza de una obra de arte.

jueves, 18 de mayo de 2017

En la cabeza del artista

Cuando de Pintura se trata...

Entrevista a Alberto Passolini, pintor contemporáneo argentino.


Por Yesica Gallegos - mayo 18, 2017

Alberto Passolini “French Can Can" (2014) – página web del artista 

Hay caminos impensados que suelen ocasionar resultados inesperados. En la búsqueda de nuevos artistas y espacios culturales en nuestra ciudad, he tenido la posibilidad de conocer el trabajo del artista contemporáneo Alberto Passolini. Expositor en numerosas muestras colectivas, individuales y en salones en Buenos Aires y otras provincias del territorio argentino, Alberto Passolini tiene un recorrido formado como pintor. Nacido en Buenos Aires en 1968, es definido en su página web como autodidáctica y, a lo que yo agrego, dueño de una imagen personal distintiva. A través de la entrevista que pude concretar con él, conoceremos más de su obra, su visión respecto al artista y al Arte en la actualidad.

El artista…

Yesica Gallegos: Me gustaría comenzar esta entrevista atendiendo a un ámbito más personal. Si yo ingreso tu nombre, Alberto Passolini, en el buscador de Google, inmediatamente me aparecen 26.300 resultados en torno a tu nombre. ¿Cuál es tu impresión con respecto a esto?

Alberto Passolini: Que lo más probable es que se sumen los míos a los de Pier Paolo Pasolini. Un poeta y cineasta italiano con quien no tengo ningún parentesco.

YG: Es probable. Mire algunos y, por lo menos, las primeras páginas giran en torno a usted. Por otra parte, ¿podrías contarme acerca de tus inicios como artista y el por qué de esta definición como autodidáctica? ¿Qué te motivo a convertirte en uno?

AP: Las imágenes siempre despertaron mi curiosidad. Aún antes de saber leer, miraba las fotos de revistas, libros, y me preguntaba cómo harían para poner en ese tamaño aquello que yo sabía era más grande y cómo podía reconocer las caras en una foto. Con la televisión, la cual en mi niñez era en blanco y negro, también me surgían preguntas. ¿Por qué no necesitaba del color para entender una imagen? Así que en la adolescencia fue natural que buscase las herramientas para entender ese fenómeno.
Digo que soy autodidacta porque no recibí educación a nivel institucional. No asistí más que a un taller de barrio a los 17 años y cursé sólo el primer año de la Escuela de Bellas Artes Pueyrredón. Me motivó a ser un autodidacta el hecho de no estar preparado para aprender. Era muy arrogante, sin ninguna cualidad que justificara esa arrogancia, pero algo en mi interior me dijo que era horrible hacerle perder el tiempo a la gente que ejercía la docencia con mi pedantería.
Agrego algo con respecto a mi formación: siempre hay y hubo gente que me enseñó casi sin que yo me diera cuenta de que estaba aprendiendo.

YG: Es interesante la autocritica que realizas sobre vos mismo. Por otra parte, ¿dónde expones la mayoría de tus trabajos? ¿Has participado en exposiciones acá en el Sur?

AP: La mayoría de mi trabajo lo muestro en Buenos Aires. Mejor dicho: la mayoría de mis muestras son hechas en Bs As. La mayor parte de mi trabajo nunca se llega a mostrar. Expuse acá en Río Gallegos y en San Julian el año pasado porque participé de la muestra EN OBRA 2, la cual se presentó en las dos ciudades. Hace poco descubrí que hace 30 años participé con una obra de un Salón Nacional que se hizo acá en Gallegos.

YG: Si. He visto que tenes muchas muestras y exposiciones en Buenos Aires. ¿Hay una razón para ello? ¿Vos sos nacido allá?

AP: Yo nací y crecí en Bs As. La razón principal es que hasta ahora los mecanismos que legitiman la producción contemporánea no se alejan mucho de Capital Federal. Y mi trayectoria en el exterior es casi nula.

YG: Bien. En referencia a tu rol como artista, tu hacer diario, ¿crees que uno puede nacer siendo artista o es una construcción personal?

AP: Eso no lo sé. En mi caso fue una cuestión de asumirme como artista. Si bien desde mi adolescencia quería ser artista y, muchas veces creía que lo era, fue mucho más tarde que entendí que sí, que era un artista. Bueno, mediocre o malo, pero artista al fin. Entendí que mi vida sería mucho más difícil si me resistiera a mi deseo.

YG: Me gusto tu expresión con respecto al deseo, eso que nos mueve para adelante. Ahora bien, hace ya un tiempo, leí en un artículo que "el artista es su taller". Yo te conocí en tu taller de creación, tu atelier, ¿vos qué pensás de esta afirmación?

AP: Es una expresión interesante. Nunca la había escuchado antes. Me gusta porque si invertimos el orden, el taller es su artista, nos damos cuenta que un gran taller no siempre equivale a un gran artista. Creo que es una metáfora: el artista es un caracol que arrastra su lugar de creación a donde vaya.

YG: La frase llamo mi atención. El atelier es un espacio muy personal del artista. Por otra parte, el artista a medida que avanza, en su perfeccionamiento y su edad, tal vez, va mutando en su estilo. ¿Consideras que esto sucede? ¿Cuál ha sido tu experiencia con respecto a esto?

AP: En mi caso, puedo decir que avanzo en edad. Es indiscutible. Lo del perfeccionamiento no es algo que me suceda. Pero sí siento que a medida que avanzo en mi trabajo las dudas se multiplican. Esas dudas enriquecen mi lenguaje o estilo, si así lo podemos llamar.

YG; Bien, siempre es bueno seguir avanzando. ¿Tenés pensado participar en alguna muestra en este momento?

AP: Como muestra individual, tal vez, para fin de año. En breve es arteBA y allí presentaré alguna obra de la primera tanda de pinturas que hice en acá en Río Gallegos.

El medio…

YG: Ahora bien, dentro del plano de lo social, la sociedad muchas veces sentencia que el artista no puede vivir de su arte, por ello a veces son profesionales en otras áreas articulando su vida artística. Mi pregunta es ¿vos qué sos? ¿Vivís del arte?

AP: Me gano el pan con mi trabajo de artista.

YG: Eso es bueno. Vivir de lo que nos apasiona, libres del dogma popular. Siguiendo este terreno con respecto a lo social, he escuchado últimamente definir al artista como un ser extraño, ¿vos lo crees así? ¿Cómo lo definirías?

AP: Hay una fantasía en el imaginario popular, donde el artista tiene bigotes y manubrio, como Dalí, o usa peluca albina, como Warhol, o cejas pobladas, como Frida Kahlo. Muchas veces se decepcionan al ver que tenemos las mismas necesidades que, pongamos por caso, un plomero. He conocido gente peculiar con los trabajos más corrientes y artistas con vidas  rutinarias.

YG: Solo humanos, seria lo correcto. Por otra parte, como artista plástico contemporáneo, inserto en esta sociedad actual conflictiva, ¿te consideras un artista que "pone su cuerpo" o te has formado a partir de un hacer silencioso?

AP: El conflicto social siempre está presente en todas las épocas y, tarde o temprano, nos alcanza a todos. Pero no todos reaccionamos de igual manera, obviamente. Hay artistas que trabajan con la coyuntura como materia prima. Tal vez ese tipo de producción sea el que lleva al artista a poner su cuerpo en el sentido que, creo yo, tienen tus palabras. Yo me reconozco como un bicho de taller. Necesito trabajar jornadas de muchas horas y eso me lleva a tener una práctica menos sonora.

YG: Es un posicionamiento. En una entrevista que hice hace poco tiempo también hablamos sobre esto, el qué es lo que hace cada uno desde su lugar. Es por ello que pienso en otra pregunta, para vos ¿es posible, en este momento de crisis social, que el arte no emita ruidos? ¿El arte debe callar?

AP: El Arte, por definición, siempre comunica. Hasta sus silencios (si es que los hubiera) serían elocuentes. No tengo imaginación para pensar en un arte silenciado, a no ser por la autocensura. Lo que a veces vale la pena cuestionarse es si una obra de arte aporta al debate social un punto de vista que sólo valiéndose del lenguaje artístico pueda expresarse. Es decir que se diferencie de la opinión que podría tener cualquier persona desprovista de las herramientas que nos da el arte.

YG: Seria un silencio por desconocimiento. Por otra parte, el contexto que envuelve a nuestra ciudad, tanto social, cultural y el mismo ambiente natural, ¿vos consideras que influye de una manera particular en la creación de los artistas?

AP: En el año y medio que llevo viviendo en Gallegos vi varias muestras pero casi no conocí talleres o casas de artistas. Mi opinión va a estar condicionada por esta limitación. Lo que veo es que tarde o temprano a una gran mayoría  les toca el turno de mostrar. Hay espacios institucionales y estos tienen difusión de sus actividades en la prensa local. No es tan imperioso como en otros lados, generar espacios alternativos por quedar afuera del circuito. Promover espacios independientes es algo que me parece que los artistas residentes podríamos hacer para ver qué surge de esa experiencia.

Alberto Passolini, Malona! (2010) - página web del artista
Las obras…

YG: Lo anterior es una buena propuesta. Pasando al terreno de tus obras, vos tomas obras clásicas para otorgarles una reinterpretación personal, ¿qué es lo que te motivo a seguir este tipo de lenguaje?

AP: Trabajo con la cita de obras hechas por otros en otras épocas, y con la interpretación que nos llegó de ellas a través de distintas lecturas del pasado. Muchas veces esas historias del arte se han tomado como verdades absolutas que luego fueron desmentidas y se reescribieron. En algún momento se me debe haber ocurrido hacer algo parecido pero con la imagen, no con el texto. Sin la responsabilidad del historiador y con la libertad del artista.

YG: ¿En qué te basas para elegir ciertas obras y no otras? ¿Se trata de una predisposición a lo clásico de forma consciente?

AP: No lo sé. Siempre estoy revolviendo entre libros, Internet, hasta que algo pone en funcionamiento una idea que me gusta y la llevo a cabo.

YG: Tus cuadros pertenecen a una época, es como ser un intruso viajero del tiempo con un pincel en la mano. ¿Cómo definirías lo que haces? ¿Es parodia?

AP: Supongo que por la definición de parodia que acabo de leer en Wikipedia podría decir que mi trabajo encaja en esa categoría. Pero no sé cómo definir lo que hago.

YG: Bien. Como todo pintor, amigo del color, causa una sensación de festividad mirar tus obras ¿es parte de tu impronta?

AP: Me gusta que hayas usado la palabra festividad. Cuando empiezo una pintura hay un primer momento de entusiasmo que poco a poco se transforma en extrañeza, de ahí paso a la ansiedad y resignación, porque veo que falta mucho para llegar a lo que quiero lograr y llega el día en que me enamoro de lo que estoy pintando. Y entonces no puedo dormir esperando que llegue el día siguiente. Y de ahí en más, ir al taller es una fiesta. Incluso bailo.

YG: Eso es señal de lo mucho que te gusta tu labor como artista. Volviendo a la obra en si, ¿por qué realizas la elección de un gran formato, tipo mural? ¿Todas tus obras son así?

AP: El academicismo del s. XIX había impuesto una jerarquía de géneros y el gran formato es típico del género llamado Pintura Histórica. Me pareció un gesto desafiante como artista contemporáneo retomar esa tradición. Quería ver cómo respondía el circuito a ese gesto. Leonardo Da Vinci decía que la pintura es una cosa mental, pero para mi es una actividad física.

YG: Me agrada tu justificación. Por otra parte, ¿qué materiales soles utilizar habitualmente para trabajar?

AP: Pintura al agua, porque soy alérgico a los solventes.

YG: ¿Ves a esto como una limitación a la hora de probar nuevos materiales que requieran el uso de solventes?

AP: No lo había pensado así. Pero por ahora me arreglo.

Alberto Passolini, Sin titulo (2011) - página web del artista.
Desde la estética y una cierta teorización sobre el Arte…

YG: Teniendo en cuenta quizás aspectos teóricos en el plano artístico, ¿estás de acuerdo con la clásica declaración de que la obra debe hablar por sí sola?

AP: Interpreto que esa frase se refiere a que el artista tiene que dejar algo en su obra (algo intangible) que le permita a ésta seguir viviendo su vida después de separarse del autor.

YG: Esa es otra interpretación. Pero me refería a la concepción clásica de que la obra debe valerse solo de sí misma y expresarlo todo a través de la imagen. Es una idea en contra de lo literario, de los textos de los que últimamente se vale el Arte Contemporáneo.

AP: Es cierto que algunas obras demandan mucho del espectador, ya que su autor le cargó mucha información teórica. Pero creo que es parte de la aventura del arte que exista producción de ese tipo. Yo no transito por el Arte Contemporáneo valiéndome del gusto, así que prefiero hacer el esfuerzo de investigar o informarme antes que escudarme en una idea de cómo debería ser una obra de arte.

YG: Recientemente escuche nuevamente esta concepción y me pareció importante retomarla a través del pensamiento de otro artista. Ahora bien, ¿cuál es tu opinión respecto al Arte Contemporáneo? ¿Qué es para vos?

AP: Lo pienso como un animal de muchas cabezas que va cambiando de forma y creciendo. Algunas de esas cabezas son: los artistas de cualquier disciplina, las instituciones (museos, galerías, bienales, becas, residencias), los operadores culturales (teóricos, curadores, prensa especializada, historiadores, gestores), el mercado (galerías, coleccionistas, sponsors). Nunca queda claro quién está dirigiendo ese cuerpo o hacia dónde se dirige, ni cuáles son sus motivaciones. Muchas veces hay cabezas que se muerden unas a otras, pero nunca se ignoran entre sí y siempre terminan poniéndose de acuerdo a la hora de ver qué tipo de producción no es contemporánea.

YG: Por otra parte, Deleuze afirmaba que ser artista era un acto de resistencia en sí, ¿vos lo crees así?

AP: No lo creo. Soy artista porque me entregué al deseo. No opuse resistencia. Tal vez sea más fácil para mi soportar el control social al que se refiere Deleuze en esa conferencia cuando dice esa frase, antes que manejar mi frustración por no poder crear. El deseo es mi estrategia.

YG: Para finalizar, ¿qué es la pintura para vos?

AP: La pintura es el vehículo que, por ahora, me lleva lo más cerca posible a las ideas que se me ocurren.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Impronta nacional: Dibujo Argentino

De Buenos Aires a Río Gallegos: Dibujantes Argentinos


En la base de todo, tronco y raíz


Por Yesica Gallegos - mayo 9, 2017

Flyer expuesto en redes sociales
Fundacruz nos presenta este mes, la exposición de nueve artistas del Dibujo. Provenientes de Buenos Aires, ya nos realizaba un adelanto acerca de este acontecimiento la artista y miembro de Fundacruz, Susana Suárez, en la entrevista elaborada a comienzos de este mes.
Autodefinidos como un grupo de individuos con una misma formación y forma de pensar que se han unido para llevar a cabo esta exposición, sin ser un colectivo de artistas, cada uno de los dibujantes presenta diferentes maneras de encarar esta disciplina y lenguaje, porque cabe aclarar que ambas son dos cosas diferentes como afirma el artista Nicolás Menza en la charla abierta realizada el día 6 de mayo en las instalaciones de Fundacruz. Es en las palabras de este artista como las de su compañero Jorge Meijide, donde podemos observar una línea tradicional que apunta hacia el trabajo constante de la práctica, el artista como hacedor incansable en su tarea.
Si repasamos las obras que nos encontramos en nuestro recorrido, podemos quedarnos estáticos ante el detalle presente en las cartillas o boletos de subte que expone Carlos Carmona. Obra realizada en tinta china, tenemos tres grandes marcos que encierran 50 retratos en pequeño formato (como cartas coleccionables). El detalle de los dibujos, exagerados, caricaturescos, quizás grotescos, con ojos grandes que nos observan entrecerrados, sonrisas torcidas y rostros serios; son los retratos de fantasías, con vestimentas, peinados y accesorios que parecen de otra época, animales místicos y juguetes que lindan con la locura, y el sello de un pasaje vencido escondido en los recovecos de aquellas mini-obras dentro de su obra magna. Parece un juego de cartas de colección, reposando en las estanterías de un coleccionista; los rostros de otros sobre los recuerdos de miles de viajes en subte, el juego de la rutina, tal vez no tan rutina.

Carlos Carmona 
Por otro lado, tenemos el trabajo de Raúl Ponce. Este artista también implementa la tinta china en sus obras; su temática gira en torno a la figura de las piedras, las rocas como principal elemento anteponiéndose a los hombres. La obra Cargadores I me hizo rememorar la historia de Sísifo, castigado eternamente a cargar una roca sobre sus hombros hasta la cima de una montaña, para que luego está volviese a caer hacia el valle y él nuevamente tuviese que bajar, recogerla y subirla infinitamente. Un ensayo de Albert Camus sobre este ser mitológico, trata el valor de la vida, el hecho de sí vale la pena vivirla o no, es por ello que plantea la fuerza de voluntad del hombre, del rebelde que se enfrenta al mundo y decide vivir a pesar de las adversidades; la escena de aquella obra me remite a esa idea, esas figuras de hombres tratando de alcanzar la cima, a costa de su cansancio pero sin detenerse en su andar. Las obras que siguen a esta (Subidores I y La vida secreta de las piedras) nos cuentan historias alrededor de las piedras, al hombre sobre ella, a la soledad y la contemplación; rocas que forman montañas y que los hombres desean alcanzar, ser el primero en una carrera de tinta y peñascos.
Raúl Ponce
Héctor Destefanis, otro de los artistas, nos muestra obras también realizadas en tinta sobre papel. Sus obras nos relatan sucesos, su manera de trabajar la tinta es diferente a los otros artistas, su línea es fluida y presenta zonas trabajadas a pincel, en los ropajes, en lo frondoso de los arboles, en algunas nubes y en ciertos planos. Rostros de rasgos duros, toscos, enojados, como campesinos machucados por el sol del día a día trabajando. Nos presenta la realidad de un período, donde vemos imágenes de religiosos y personajes oscuros como cuadros descolgados de alguna iglesia; gente migrando, acarreando bolsos, abrigados, pareciendo observar al artista y su tinta como un fotógrafo de este tiempo futuro; también vemos a un hombre perseguido por otros, prisionero de rostros sin cuerpo. Las escenas rurales nos traen ante nuestros ojos las figuras de caballos, compañeros de quienes trabajan y viven del campo, transporte en un tiempo ya lejano.
Héctor Destefanis
El artista Blas Vidal nos acerca un trabajo realizado en lápiz de color. La utilización de los lápices de colores se encuentra muy lograda, dando la sensación de que no se trata de este material. Parece una concentración de miles de puntos de color, mucha materia que se unifica en lo que él quiere mostrar, las figuras, los fondos, los detalles. Sus imágenes muy geométricas me llevan a asociarlo con las formas digitales que plantean los videojuegos, aquellas escenas llenas de píxeles que al incrementar la calidad ya ni siquiera los percibes. Sombras tenues, mínimas perspectivas, escenarios que transcurren en la noche alumbrados por el brillo de la luna media y llena. Como si fuesen fases de una misma historia, dos de sus obras parecen relacionarse, el humo de las fabricas es reemplazado por formas que parecen víboras, como símbolos del mal; en la obra Paisaje, tarot y ángel hay mucho simbolismo con alusiones a la muerte, el sol, la religión, y por encima de todo ello, descansa un ángel en el cielo que presenta tramas y texturas en todo su ser y lo que parece ser un medio para respirar. Los códigos de la obra te hacen preguntarte muchas cosas, más allá de lo simple que parece su obra La casa del obelisco, una fantasía de la realidad, sus obras Influencias de la luna y Paisaje, tarot y ángel nos adentran en otro mundo, uno que busca ser descifrado.

Blas Vidal
Jorge Tapia realiza sus obras en lápiz grafito y nos inserta en un espacio repleto de estructuras que me recuerdan a las figuras de ciencia ficción. Maquinas galácticas abandonadas en una especie de espacio vacío, inundado por aquel degrade en escala de grises que asciende en la escena, pero que cuando miras de cerca te permite notar una textura calada en el papel, como cuando realizas líneas con un lápiz sin punta. Ciertas partes de la obra El enigma de las esferas 13 nos muestra engranajes dentro de unas cajas sin tapa, desparramados y amontonados, como piezas indescifrables de algún tipo de tecnología cercana a lo que puede ser una máquina. Parecen las naves o robots de la saga Stars Wars, esperando ser reparadas para emprender un viaje. ¿A dónde?, aún no lo sé.

Jorge Tapia
Por su parte, Carlos Langone nos presenta su serie de cuatro cuatros cuyo título en común es Ángeles y demonios. Obras realizadas en tinta china sobre papel, podemos detenernos a apreciar su técnica a través del uso de una pluma, líneas moduladas y modeladas, el trabajo de las texturas, planos realizados a base de una trama de puntos con degrade. Escenas de feroces batallas entre ángeles armados y demonios disfrazados de toros; el artista muestra como fieles compañeros a los caballos, corceles que sirven a los ángeles. En el movimiento de las figuras y el trabajo de la línea notamos el calor de la batalla, de una guerra entre el cielo y la Tierra. Las franjas realizadas con tramas también nos generan una sensación de impacto y de peso.

Carlos Langone
El trabajo realizado por Armando Sapia consiste en imágenes donde predomina el trabajo de líneas y de las texturas generadas con ellas. Veremos figuras simples en la recreación de lo que parece ser el quehacer de un artista: la copia de una modelo viva, su ubicación en el espacio; pero lo que hace diferente a su obra es el tono picaresco que dota a sus cuadros, el artista que nos muestra se inmiscuye en las faldas de las modelos, toca sus cuerpos, las manipula como objetos. El humor gráfico unido a la picardía, referencias sexuales en una forma de burla graciosa a la propia profesión del ser artista.

Armando Sapia
Jorge Meijide nos presenta obras de tinta sobre papel en las que podremos ver situaciones que se nos hacen cotidianas. Los personajes adultos de Fiesta escolar chocan con el traje infantil que parece de manual escolar con el que caminan, alegres de su cabeza hacia abajo y reacios en su expresión facial; es como si fuera una paradoja de la realidad. La obra Ruptura I provoca en mi mucha gracia, nos sumerge en un fondo que notoriamente es una cocina, trabajado con líneas rectas sin variaciones de valor, y como imagen principal tenemos a una pareja con 'el agua hasta el cuello', sus rostros tienen expresiones diferentes pero parecen satisfechos con su situación; supongo que las nubes tapan el sol que alguna vez reino en esta pareja y lo mejor que podrían hacer es poner un fin a todo ello, sino podrían ahogarse. Las obras Acodados y Veo doble nos cuentan otras historias, otros tipos de trabajos realizados en tinta, la utilización de acetato, la generación de textura a partir de otros tipos de elementos (algo que produce arrastre en la tinta).

Jorge Meijide
Por último, la obra de Nicolás Menza nos presenta el uso de materiales como el pastel, la tinta china y el charcoal sobre papel Fabriano, un tipo de papel de gran gramaje que permite otorgar una textura profesional al trabajo realizado. Las imágenes de figuras que parecen precolombinas, como bustos tallados en piedras; la sensación provocada por la mezcla entre el pastel y la tinta, los efectos de sombras y luces, generan volúmenes en aquellas formas inanimadas.  En la obra Resplandor en el oráculo, se observa a una única persona entre una multitud de cabezas de piedra, de símbolos antiguos en un espacio olvidado; la contemplación ante la divinidad de unos dioses sin cuerpo humano. La obra Detrás de la cerca blanca, realizada por medio del uso del charcoal y pastel, abre interrogantes que el mismo autor plantea, por ejemplo el hecho de colocar un título sugestivo siendo que la figura principal es la mujer delante de la cerca; nos ponemos a pensar ¿por qué detrás de la cerca?, ¿qué hay allí que hace que el artista nos lleve a cruzar este cerco de blancas maderas? Aparece este campo de decisiones, cruzar o no hacerlo, vemos un fondo ensombrecido por la silueta de un gran árbol, hasta parece que lo vemos mecerse, se siente el frío de algo oculto en esa escena de oscuros edificios y sombras escurridizas en un degrade sutil.
Sus cuadros restantes, Ángeles urbanos y Ausencias/El descanso, nos muestran situaciones más explícitas, ¿quién no ha visto un ángel de color en la figura de un niño? ¿Quién no espera el descanso reparador que sólo le otorga su espacio íntimo? En este ultimo se hace visible la latente presencia, lo que resulta irónico, del vacío y la soledad.

"El Resplandor del oráculo" - Nicolás Menza
Nicolás Menza










La muestra de Dibujo Argentino, nos adentra en el campo del manejo de la técnica en un estilo muy clásico. Limita los pasos de lo contemporáneo en el sentido de la producción nueva que vemos en diferentes espacios culturales actuales, los artistas afirman y reafirman que para ser artista hay que trabajar, hay que aprender a manejar el lenguaje y sus elementos, y obrar de manera que la obra hable por sí sola. La obra puede no estar terminada jamás pero tiene que convencer al artista que va a llevarla a exposición, asemejarse a lo que él anhela llegue a ser algún día en su plenitud.
Entre la exposición y la charla abierta que fue dada por los artistas, Nicolás Menza y Jorge Meijide, coincido con la insistencia en la búsqueda de una formación continua como artista, pero difiero en cuanto a las observaciones que han realizado referentes al Arte Contemporáneo. Este tipo de arte que hoy en día desarrollan todos los artistas, no siempre es bueno ni perfecto, pero todo ello funciona en la base del fundamento y concepto de la obra, es clásico considerar que la literatura no debe inmiscuirse en la creación de una obra artística, pero es contemporáneo hacer uso de ella cuando tiene un fin que contribuye al proyecto del artista.
Las obras expuestas presentan un gran trabajo en la técnica, se puede apreciar que no son manos primerizas las que trabajan cada línea, cada trama y cada fondo. Hay un estilo propio en cada uno de los artistas que te permite saber quién es quien con solo mirarlos. No hay que desesperarse en el largo camino a ser artista.

lunes, 1 de mayo de 2017

Fundacruz: Patrimonio y Arte


Cuando las paredes y el suelo crujen en busca del Arte


Casa Fundacruz: Más que una casa, un hogar para la actividad artística. Entrevista a la docente y ceramista Susana Suárez, integrante del equipo de Fundacruz.


Por Yesica Gallegos - abril 29, 2017

Imagen colgada en el perfil de Fundacruz
Oculta entre árboles en una de las calles paralelas a la ría de Rio Gallegos, se encuentra la Casa Fundacruz. Fachada en madera, iluminada por el sol de los amaneceres y atardeceres, esta casa se mueve culturalmente hacia adelante
Espacio antiguo de la ciudad, vecinos pueden rememorar tiempos pasados con solo mirarla, caminando frente a sus veredas, entrando y abriéndose paso entre sus habitaciones, mirando la caldera y sintiendo el calor de una aduana que ya no está, rozando las maderas de un tiempo que se despedazaba y volvía a la vida continuamente, como un bucle sin fin.
En este tiempo, donde los puntos culturales van ampliándose y surgiendo otros nuevos, resulta esencial volver nuestros ojos hacia las raíces, los cimientos a partir de los cuales nuestra ciudad fue creciendo. Por ello  busqué llevar a cabo una entrevista a uno de los miembros de Fundacruz, la docente y ceramista Susana Suárez.

Yesica Gallegos: Buenas tardes. Fundacruz es una de las sedes más antiguas, en donde el arte y la cultura en general, se encuentran en constante movimiento. Ahora bien, este lugar tiene una larga historia de caminos muy distintos y cruzados, como miembro de la Casa me gustaría que me cuentes sobre el rol que llevas a cabo allí, o como me has comentado, preferentemente referirnos a la Comisión Ejecutiva.

Susana Suárez: Como te había comentado nosotros conformamos una Comisión Directiva y una Ejecutiva. En general, hay personas de la Comisión Ejecutiva que también están en la Directiva. Fundacruz se formo a partir de la necesidad de la familia propietaria para que éste bien patrimonial que cedía en comodato a la comunidad, fuese utilizado para la realización de actividades  culturales, especialmente la protección de los bienes arquitectónicos  como así también de aquellos tangibles e intangibles de la Casa. Nosotros tenemos como principio, el concepto de la Fundación, siendo esta un ente no gubernamental, el cual es: "Fundación para la preservación, promoción, investigación, desarrollo y difusión de los recursos naturales y el Patrimonio cultural, especialmente arquitectónico de la Patagonia Austral"
Ahora bien, desde hace muchísimos años, nosotros empezamos a ver que la Comisión Ejecutiva era clave para el desarrollo de todas las actividades que hacemos allí en la Casa. Entonces comenzamos, despacito pero perseverantes, ante una idea que abrazábamos que era que todo el mundo pudiese conocer esa Casa como bien patrimonial de la ciudad y también como encuentro del Arte en todas sus formas y la cultura. Las que comenzamos con esto fuimos Lucía Torres y yo, ya que éramos las que estábamos preparadas como Profesoras de Arte y nos acompañaban amigos de nosotras que estaban también en la Comisión Directiva. Empezamos con muchas dudas pero sabiendo que se podía concretar esto; en la ciudad ya habían algunos puntos de encuentro para que los artistas pudieran exponer y la Casa comenzó a ofrecer ese espacio también. Para nosotros fue muy importante encontrarnos, primero con los artistas que estaban emergiendo en ese momento y después con algunos que ya tenían un recorrido nacional. Todo se fue dando muy despacio, pero se dice que “el tiempo teje despacio” y de eso nosotros nos dimos cuenta, y como la Casa sigue tan majestuosa y preparada para recibir al visitante, quien se pregunta de qué se trata nuestro pasado, creo que tenemos bastante para decir.
El encuentro de generaciones también nos ha dado la posibilidad de tener distintos modos de llegar a la gente y yo creo que la gente viene porque tiene esa necesidad de encuentro.  Igual sucede que se une un pasado que, tal vez, ellos no conocen, con un presente que conocen en la medida de su cultura. En los puntos culturales, generalmente, se busca encontrar una conexión con la cultura que uno trae; a mí me parece interesante, desde la antropología y la arqueología, saber que el hombre tiene presencia a medida de lo que va dejando. Y bueno, esta Casa ha quedado desde ese tiempo, siendo capaz de contar quiénes la mandaron a construir, cómo llego acá, con qué modo se relacionaba con el medio; sabemos que era un local comercial que comercializaba con Europa, entonces la gente que llegaba a este lugar también resultaba especial.
Y todo ello confluyo con la relación de la gente con el lugar, no eran todos extranjeros, había gente que era criolla y otros que todavía eran originarios conviviendo con las personas en el pueblo.  De todo eso, nosotros también comenzamos a encontrarnos; yo vengo a Rio Gallegos porque mi marido es nacido acá, la familia de él a mí me acerco a todo aquello que luego pude encontrar en la Casa. Ellos son una familia antigua de acá, provenientes de España, pero también a través de los espacios como la escuela de las monjas, el Salesiano, donde estudio mi marido, la relación que se formaba con toda la gente del pueblo, las personas que conocía a través de mi suegra, me hicieron sentirme muy bien acá. Mis compañeros de la Comisión de igual modo tienen una historia que se formo desde la gente que es nacida en este lugar, de familias pioneras que hace muchos años están establecidas, hasta haber convivido con gente que a lo mejor ya no está, porque fallecieron o se fueron de este lugar a otro. Todas estas cosas forman parte de la búsqueda, por esa razón somos clásicos, nos gusta que la gente encuentre eso, alguien que cuente algo de una época pasada y que la relacione con la Casa.
La Casa tiene voces de todos los tipos, no es una sola voz.

YG: Es decir, ¿tienen una preferencia por lo clásico en lugar de los cambios?

SS: Es interesante esa parte. Y la otra es que al formar un equipo, nosotros destacamos a aquel que elige una tarea porque la desarrolla mejor que otro. La Comisión, si bien es una sola, necesita de muchas manos. Y como el trabajo es ad honorem, en realidad todo lo que se hace en Fundacruz es así, eso también tiene un plus y un valor que considero que hoy hace falta. El hecho de que uno se junta, no por un dinero.

YG: Y últimamente han incorporado gente joven para los recorridos, ¿verdad?

SS: En general, siempre tuvimos jóvenes entre nosotros. Esto sucede porque todos los que estamos en la Comisión realizamos diferentes tareas y elegimos distintas formas, variando siempre en miras a mejorar. La gente que se acerca hoy a la Casa es también gente joven que disfruta de estar allí como si fuera una casa familiar. A nosotros nos gusta mucho porque hay renovación siempre que uno se coloca la camiseta de Fundacruz. En esa renovación vienen a estar hoy varias de las personas que tenemos como pasantes con una llegada al Arte que en algunos momentos tuvimos y en otros no. Hubo un tiempo que tuvimos un convenio con el ISES, por lo cual las personas que estaban terminando la carrera de Técnicos en Turismo podían optar por hacer de pasante durante tres meses y si se querían quedar podían hacerlo por seis meses en el año, después las renovábamos. Hacíamos un informe que llegaba al currículum de esa persona, por esa razón tuvimos varios que fueron técnicos en turismo. Ahora se da más por el lado de las personas que están haciendo el terciario en Artes, lo cual nos gusta mucho, el hecho de que sean amigos entre sí y que sientan que la Casa les abre las puertas, no solamente para venir a visitarla sino también para involucrarse en lo que es el funcionamiento de la Casa. Les gusta mucho hacer la guiada, lo cual significa hacer conocer el bien desde aquello que tiene que ver con lo arquitectónico y lo que es una casa inteligente. A muchos años de existir, aún ahora tiene cosas que son originales y que funcionan mejor que un dispositivo de hoy. Algunos elementos son para asombrarse, sucede que el desarrollo de la industria, algunas veces deja de lado lo manual, hoy mucho lo deja de lado y esta Casa es completamente artesanal, ha tenido la intervención manual de una persona o de varios en el caso de Fundacruz.

YG: Usted me había comentado que la Casa ha tenido “refacciones”, no remodelaciones.

SS: No. Nunca fueron remodelaciones y tampoco podríamos llamarlas refacciones porque en realidad lo que se hace es un mantenimiento de la Casa. Cuando se restaura la Casa, después de haber estado “abandonada” un par de años hasta que la familia Racciatti la adquiere y la coloca como bien para que la Fundación la mantenga hasta el día de hoy, se realizaron algunas cosas como darnos cuenta, por ejemplo en las visitas guiadas, que en la escalera están los escalones originales con todas las marcas que tiene desde que se empezaron a pisar; esos escalones y todas las paredes que circundan esa zona son también originales. Además hay vestigios que nosotros le hacemos una mirada de rescate ante lo bien que esta conservada la Casa, pero además la parte que era dudosa por la seguridad, que era la baranda de la escalera, se la reconstruye con madera que es la misma de la construcción, pero nueva. Hoy, al momento de observar, nosotros podemos darnos cuenta cuál es la original y cuál es la que se ha hecho con madera nueva.
Esa Casa tiene cosas interesantísimas, la arquitectura por ejemplo. Todos los arquitectos que se acercan a ella, vienen con ese interés, reconocer un bien, el cual dentro de la Provincia es el único. Se lo rescata como algo muy interesante porque tiene un cuidado extremo, hay quienes aman hasta el olor de la Casa. Nosotros conservamos la Casa con un respeto y una consideración hacia la familia, quienes tan generosamente ofrecen este bien a la comunidad para que allí se desarrollen las actividades que nosotros llevamos a cabo y además para que se conozca el bien tanto tangible como intangible, porque la cultura pasa por todos lados allí. Siempre hay una pregunta cultural.

Información turística fuera de Casa Fundacruz
YG: Con respecto al recorrido artístico de la Casa, ¿considera que han tenido una “época dorada” o “momentos brillantes”?

SS: Yo marco hitos. Por ejemplo, los suecos que venían de Lulea.

YG: ¿En qué año ocurrió eso?

SS: En el año 2006. Los primeros eran dos matrimonios, uno joven con una hija, y el otro era dos personas adultas, él era fotógrafo y su esposa que no era artista. Él presento como obra fotografías; después había también una viuda joven con una nena de unos cuatro o cinco años. El matrimonio joven, por su parte, estaba constituido por una mexicana y un integrante de Lulea, los dos eran artistas plásticos. Y además estaba nuestro querido amigo, Juan Carlos Segovia, el cordobés que se fue por el mundo a trabajar en escultura de hielo, ganando muchos premios; volvió a Lulea y al final termino quedándose. Vino de novio con la que hoy es su señora y él presentó obra. Cuando se realizo esa presentación, estuvimos muy a gusto con ellos, a pesar de que no teníamos un manejo del idioma para comunicarnos. Nos comunicábamos a través del afecto y de lo sensorial, vivimos así toda su estadía. Fue inolvidable su visita, años más tarde se volvió a repetir otra visita de artistas visuales, también de Lulea, junto a Juan Carlos, que dejo en nosotros una nueva amistad.
Después tuvimos la visita de Gutiérrez Zaldívar. Él había venido a exponer una muestra de Raúl Soldi que fue muy interesante e importante para esta zona. Se tomo un taxi y comenzó a dar vueltas por la ciudad, a él le gusto la Casa y ese día estaba abierta porque estaban exponiendo un taller de Arte en donde algunos de los integrantes eran amigos de la Casa. En ese momento, se encontraban dos miembros que eran los integrantes del taller y la guía por tomar un té, cuando este hombre se acerca y empieza a visitar la Casa, la pasante le pregunta si la quiere conocer, realizan la visita guiada y después uno de los participantes del taller le comenta sobre la obra que estaba exponiendo y lo invitan a tomar el té. Entonces, Gutiérrez Zaldívar se quedo allí, escuchando a estas dos personas, no dijo nada, y uno de ellos le mostraba una copia que había hecho de un cuadro de Lascano, quien, justamente, es un artista de Zurbarán. Él solo se sonrió y acepto tomar el té. Luego de eso, se retiro y, unos días después, uno de los integrantes del equipo de Fundacruz recibe una llamada y Gutiérrez Zaldívar se presenta y le dice que él quiere llevar la obra de Quiros a la Casa. Nuestra compañera le dice que no, que debe estar equivocado, que seguramente quiere hablar con el Complejo Cultural, porque le parecía algo que no podía suceder. Él insistía y la llamaba a ella por su nombre, entonces nuestra compañera empezó a confirmar que era cierto que esta persona era Gutiérrez Zaldívar y, entre sí y no, decidimos que vinieran; fue muy simpática la conversación según nuestra compañera.
Fue muy enriquecedor el trabajo de ver cómo se hizo el montaje de la obra  y el cuidado que tuvieron. El programa era traerla y nosotros recibirla, pero había gente especializada para realizar la guiada de la obra y en el montaje también. Aprendimos muchísimo de muchas cosas que tienen que ver con el tratamiento de una obra de Arte de una magnitud como lo son las obras de Quiros o de cualquier otra colección que tenga Gutiérrez Zaldívar. A partir de ahí, para nosotros todo paso a ser posible, pensar que uno no tiene que tener el prejuicio de que porque nosotros abrimos la Casa de una forma sencilla, no podemos tener hechos de envergadura como lo fue el recibir a estos artistas extranjeros o tener una obra de importancia como fue la de Quiros u otras que hemos tenido de otros artistas.
Nosotros hoy nos convertimos en clásicos porque vamos repitiendo lo que es bueno para todos, lo mejor que tenemos y, de este modo, estamos bastante estabilizados en el hecho de no cambiar, por ejemplo, cuando inauguramos muestras, que sería el primer viernes de cada mes, cuando tenemos la visita de quien presenta la muestra, ocurriendo el fin de semana seguido a la inauguración; puede ser que sea un artista de otro lugar que ha hecho un esfuerzo enorme para venir acá y ofrecernos su obra, generalmente se contactan en tres días, y ese fin de semana nosotros abrimos la Casa con todas las ganas para compartir el té, lo cual nos sirve también para ver que este artista que viene, tiene un encuentro diferente en esos dos días que nos reunimos a tomar el té. Todo ello nos permite hacer frente a todos los gastos que podemos tener para el funcionamiento de la Casa, para el desarrollo de la presentación de las muestras y contar con la ayuda también de nuestros queridos amigos con una contribución trimestral, que nos sirve durante todo el año, lo cual es un aporte importante para sostenernos.
La Casa no recibe subsidios de ningún tipo, más que estas dos entradas que tenemos; la familia es más que generosa porque en algunos temas de mantenimiento de la Casa, ellos siguen haciéndose cargo, son muy cuidadosos de que la Casa este como siempre la encontramos, y es una Casa solida, tiene buenos cimientos y cuando esto sucede, uno entra a la Casa y te sonreís. La gente no sabe por qué pero entra con una sonrisa en la boca y yo eso lo he detectado, me parece algo importante que tiene la Casa, invita a cruzar la puerta. Es bueno ser participante desde adentro, abriendo las puertas, siempre son puertas de luz y eso es lo que nos gusta a todos los que estamos componiendo el equipo de la Comisión Ejecutiva.

YG: Espacios culturales, por ejemplo los museos, poseen un Patrimonio Artístico propio, ¿ustedes cuentan con uno en sus instalaciones?

SS: En general, nosotros tenemos, pero como no somos Museo, lo tenemos como un lugar que tuviera cualquier familia, los cuales son bienes que acrecientan el Patrimonio de la Casa, pero como son recuerdos y regalos de la gente que expone, lo tenemos en un lugar muy especial. Generalmente, los exhibimos también en la salita de té para que ellos estén presentes igual junto al  artista que está exponiendo en ese momento. De eso se trata, el artista tiene la facilidad de que una vez que se retira su obra, que siempre es el último domingo de cada mes, nosotros le entregamos la obra al momento en que se baja la muestra porque no tenemos espacio de almacenamiento y a partir de ahí puede contar dos años volver a la Casa porque hay tanta gente que está solicitando lugar. Nosotros tenemos nueve exposiciones anuales porque comenzamos en marzo, tenemos un descanso en julio y después hasta diciembre seguimos exponiendo; para algunos que quieren volver a exponer, resulta poco lo que mostramos.

YG: Pero han tenido variedad de estilos y artistas en las exposiciones, ¿no es así?

SS: Nosotros lo que cuidamos dentro de la Comisión es que siempre en Artes Visuales estén comprendidas todas las disciplinas, que este la Escultura, el Grabado, la Pintura, lo textil, la Fotografía, hoy muy abundante. Para ello elegimos la temática de la fotografía que se va a mostrar, no queremos repetir en el año mucho de lo mismo. Cada vez más, los artistas que llegan a Fundacruz son más los consagrados con una puesta internacional antes que los noveles. Esto no sucede porque nosotros elijamos a unos más que a otros, sino que hay una lista muy importante de gente que tiene estas características y que quiere seguir exponiendo en Fundacruz. Los artistas que para nosotros tienen una valía internacional nos parecen interesantes para darles un espacio si ellos quieren repetir la muestra, siempre con obra nueva por supuesto. Dentro de dos años, por ejemplo, un artista puede preparar una obra nueva para traer a Fundacruz y de eso se trata, que algunas veces tengamos un lugar así, repartido entre visitantes y menos locales, porque los locales vienen trayendo su obra en menos tiempo.
A nosotros nos gusta que el artista local cierre el año, disfrutar fin de año con alguno que se sienta con ganas de mostrar en la Casa su producción. Así vamos formando una amalgama entre visitantes y locales. No decimos locales, porque en realidad son artistas que están a nivel internacional también. Hoy, por ejemplo, tenemos la muestra de Lucia Torres, que es nuestra y se encuentra reconocida internacionalmente; uno piensa que al artista le cuesta mucho, por ejemplo, hacer todos esos estadios, cuando uno empieza a querer que su obra llegue a otros lugares, tiene que trabajar mucho y poner mucho dinero encima para que su obra se mueva, también tiene que moverse junto con su obra y eso es un gasto importante. Por eso, nosotros le damos la importancia que tiene cada uno de los artistas cuando llegan a Fundacruz, no sé si es correcta la palabra “mimarlos”, pero hacerles saber que para nosotros es muy importante que ellos estén en este lugar. La gente responde a ello de una manera incondicional, nosotros vemos la alegría con la que vienen a ver una obra, sabiendo que lo que van a ver y el contacto con el artista va a ser algo interesante, que les va a dejar algo.
   
Lucia Torres- 2017 (Imagen extraída del Facebook de Fundacruz)
YG: Y el público ¿es variado? ¿Siempre ha sido así?

SS: Sí, siempre. Y hemos aprendido muchísimo, nosotros como gente que ve la obra de otro. Yo, por ejemplo, además de interiorizarme acerca de muchas de las partes en las que hoy elijo participar dentro de la Comisión, uno tiene que estudiar para decir soy curadora de una muestra, por ejemplo.  Uno tiene que prepararse siempre, no hay nada que uno pueda enseñar o hacer que no lo haya sabido aprender. Si uno no aprende sobre lo que decide enseñar, estamos en un problema. Creo que nosotros estamos capacitados, hemos aprendido a lo largo del tiempo, por eso hoy somos clásicos, sostenemos a una Fundación en la que trabajamos con alegría. Y la Casa lo es todo, es la vivienda y me parece que allí se alberga todo lo que uno puede ir a buscar.

YG: En cuanto a la agenda, ¿ustedes planifican una para todo el año?

SS: La dividimos en dos partes, antes de julio y después de julio. Y ahora, por ejemplo, vamos a tener en mayo a los dibujantes argentinos, creo que son seis, de los cuales vienen dos a presentarla obra, el resto envía su trabajo. Son de los más reconocidos que tenemos, algunos son ilustradores y otros son humoristas, ellos se encuentran muy cómodos mostrando la obra de este modo y la hacen de manera itinerante. Capaz que de acá la obra se va a otro lugar o viene de otro sitio, y esto está bueno porque uno ve artistas reconocidos pero que han hecho su camino en Argentina. De eso se trata, que uno porque este lejos, no deje de ver estas cosas; acá nosotros vemos que la gente tiene la oportunidad de ver artistas consagrados de toda la Argentina, en todos los lugares donde se muestra algo los artistas que vienen no es que no se encuentren consagrados, podemos reconocer un Santa María o Romero, quien hace pocos días falleció. Él vino a Gallegos en distintas ocasiones, para mí es un maestro que te produce mucha nostalgia, pero pudimos verlo acá. Entonces, todas estas cosas, ayudan a considerarnos privilegiados que en nuestra ciudad tengamos una Casa que la familia la ofrece con tanta generosidad y nosotros como Fundación tomamos el respeto que eso merece y convivimos en el medio de un pueblo, el cual creo yo cada vez está en un lugar mejor en lo que se refiere a la actividad artística.

YG: Personalmente, vos como artista, ¿cómo ves a la producción cultural y artística local?

SS: A mí como artista me pone muy contenta cuando veo, por ejemplo, estos modos de representación que hoy tienen los grupos de gente joven y que yo acompaño, por supuesto, junto a amigas mías que también ya tienen su trayectoria, son reconocidas como artistas plásticas, y me parece que podemos convivir tranquilamente a pesar de tener un discurso artístico que a lo mejor no es vanguardista en el caso de algunos y otros sí. Las vanguardias siempre se van haciendo en la medida de que lo ya conocido tiene otra forma, porque todas las cosas ya están hechas pero es cómo uno se expresa lo más importante. Para mí no importan los medios sino el cómo, dónde y el por qué, creo que son fundamentales y siguen siendo un motor y se trata de eso, que todos aquellos que hoy "emergen", ahora se utiliza mucho esa palabra y no es tal, porque hay un camino, es un camino joven pero no es un emergente una persona que ya está haciendo lo suyo y está buscando. El artista permanentemente busca porque, por más que tenga un recorrido artístico, lo que hace es mejorar el sentido de su obra, busca distintos materiales, encuentra una habilidad que la va teniendo en la medida que va desarrollando su obra, se vuelve mucho más concreto, sabe lo que quiere, eso es lo que me parece a mí que va haciendo camino. Hay momentos esplendorosos, todo es muy circular; en momentos todo va pasando y pasando y se va aquietando, encontrando puntos de calma, para mí son como las estaciones, necesitan de la primavera, del verano, el estallido de todos los colores. Hay que quedarse tranquilo y no desesperarse porque algunas veces se ha caído en las muletillas que se van diciendo, por ejemplo, “el artista todos los días tiene que trabajar”. Nadie te tiene que decir cómo trabajar porque un artista no está trabajando a lo mejor de una manera práctica, lo puede estar haciendo teóricamente a través del pensamiento, el artista trabaja todo el tiempo o está motivado con todo lo que le va pasando, hay una sensibilidad extrema en todo lo que le sucede. Sí, trabajan, yo, por ejemplo, no pierdo nunca ese sentido de curiosidad y de mirar todo, porque dentro de lo que uno mira encuentra siempre lo que quiere ver y eso para mí es muy importante. Tenemos que seguir acompañando a aquel que empieza, al que tiene toda esa fuerza dinámica porque quiere hacer o se dio cuenta de que puede hacer. Yo estoy contenta que suceda todo esto acá.

YG: ¿Los ves afectados por el contexto que estamos viviendo hoy? Hoy estamos dentro de una realidad muy problemática.

SS: Todo el tiempo pero lo que hay que buscar es el encuentro de dónde estoy yo, qué voy a hacer yo con el contexto. Eso es inevitable.

YG: La ciudad sigue creciendo y los artistas multiplicándose. Como artista ¿cuál es tu deseo para este año? Y como parte de Fundacruz ¿qué anhelos los movilizaran en este 2017?

SS: Yo como artista este año voy a tener un momento de relax, porque vengo de muchas cosas que me llenaron el alma y las quiero disfrutar. Son muchas cosas juntas que fueron compactas durante un tiempo corto, de pocos meses podemos decir. Por ahora me quedare disfrutando de todo eso, que todavía lo tengo con aromas fresquitos. Con respecto a la Comisión, creo que estamos muy estabilizados y allí seguimos en este camino que también hemos disfrutado muchísimo y que creo que todavía lo sentimos, el encuentro de fin de año, cuando celebramos los treinta años de Fundacruz y pudimos salir de la Casa, estar afuera y ver el reconocimiento de la gente, eso nos gusto mucho. Esto también nos llena de responsabilidad en cuanto a lo que uno va haciendo todos los días en Fundacruz. Creo que la llevamos muy bien, me parece que la gente está muy a gusto con lo que nosotros le proponemos, y siempre son aceptados todos aquellos comentarios de afecto que sentimos por todos aquellos que visitan la Casa. Las visitas que tenemos, las cuales son de otro lugar, se van con un reconocimiento inesperado, nosotros hemos recibido saludos de gente que se ha ido de aquí, algunos europeos, por ejemplo, que nos saludan desde tan lejos, después quedan ligados porque nosotros les pedimos que se vinculen con nosotros a través de un mail. Van llegando un montón de mensajes de lugares que uno no tiene pensado todos los días.

YG: Una última pregunta. ¿Qué es lo que más debería ‘pesar’ en el Arte en este momento?


SS: Yo creo que el manifiesto de los artistas es siempre contundente y no hay una forma específica para cada momento, sino que hay momentos puntuales para el Arte y están presentes en todo lo que le sucede al ser humano. El Arte no es ajeno a ninguna sensibilidad, que se despierta en una persona o quizás algo que le está pasando a ella o a su entorno. Siempre esta movilizado el artista y aquel que convive con alguna expresión artística, yo creo que nadie esta dejado de lado, hoy en día, todos tienen acceso a las manifestaciones artísticas. Todas son validas, no hay una en especial, antes nosotros teníamos esas consideraciones que la Pintura era más importante que una cosa y la otra, eran mandatos de muchos años; hoy no, lo que vale es la expresión artística y, por supuesto, la calidad de la expresión porque dentro de todo eso hay que hacer un tamiz, no se puede decir que todo viene bien. Las personas tienen que esforzarse mucho si quieren presentar alguna producción artística, se tienen que esforzar muchísimo; la otra también es que no podemos llenar el planeta de Arte nada más.


Casa Fundacruz