sábado, 25 de marzo de 2017

Conociendo el Espacio Cultural Futura

Entrevista a Melisa López, coordinadora de Sala Futura.


Adentrándonos en la muestra "Nueve Fisionomías del Viento" 


Por Yesica Gallegos - marzo 25, 2017

Flyer colgado en redes sociales
La reapertura del espacio cultural, ahora denominado Sala Futura, ha creado un nuevo lugar de encuentro para artistas y el público de nuestra ciudad. Este espacio, permite una nueva apertura a la producción artística y un llamado a la importancia que deben darse a los espacios culturales relegados al olvido. Con el fin de interiorizarnos con respecto a Sala Futura, he concretado una entrevista con la artista y docente Melisa López.

Yesica Gallegos: La inauguración de la muestra “Nueve Fisionomías del Viento” nos adentra en un “nuevo” espacio cultural, ahora parte del municipio. Me gustaría que te presentes y nos cuentes un poco acerca de Sala Futura.

Melisa López: Bueno, mi nombre es Melisa López, soy profesora en Artes Visuales. Actualmente, estoy a cargo de la Sala Futura. Esta sala tiene mucho significado porque es recuperar un espacio de la Municipalidad que se perdió por seis años; un espacio para exposiciones y expresiones artísticas. Es por ello que decidí recuperarlo y me puse a trabajar en la construcción desde las paredes, la pintura, el diseño de la sala, la colocación de las luces.

YG: ¿Este espacio era utilizado como un lugar de almacenamiento o se encontraba vacío?

ML: Era un espacio de almacenamiento a donde nos mudamos en mayo de 2016, por lo cual hubo que comenzar a reformarlo y ver de qué manera íbamos a darle un uso. Primero se llevo a cabo la creación del Club de Emprendedores y, una vez limitado el espacio, decidí utilizarlo para la Sala Futura. Hubo diferentes ideas acerca de su utilidad, como salón de usos múltiples o auditorio y, viendo que con el trascurrir de los meses no se concretaba ninguna de esas ideas, lleve adelante la mía.

YG: Bien, ahora en cuanto a la duración de la muestra, ¿cuántos días va a estar colgada?

ML: En general, las muestras van a estar en exposición entre diez y quince días, como mucho, porque la idea es que este libre la sala para que se pueda usar para otras muestras o actividades artísticas. Por ejemplo, si alguien viene y te solicita, uno le pueda decir tengo tales días libre la sala, y ellos puedan hacer uso de ella.

YG: Esta primera muestra que abre el espacio, ¿cómo la catalogarías? ¿Se trata de una exposición de Arte Contemporáneo o una mezcla entre lo clásico y lo ‘no tan clásico’?

ML: En realidad hay un poco de Arte Contemporáneo y la mirada de cada obra es contemporánea porque están hablando de algo que nos pasa, que nos atraviesa, como lo es el viento; algo con lo que convivimos acá en Río Gallegos, solo que cada artista utilizo una técnica diferente. Pero, en fin, creo que la catalogaría como contemporánea.

YG: Es posible observar obras de distintos tiempos de creación, claro sí, respondiendo a la temática, ¿esto fue definido a priori o fue surgiendo a medida que se fueron incorporando los artistas?   

ML: La propuesta que yo les hice a los artistas fue consultarles si ya tenían una obra relacionada con el viento. Elegí artistas que sabía, más o menos, cómo venían trabajando.

YG: ¿Es decir que toda la selección fue llevada a cabo por vos?

ML: Si. Toda la idea fue de mi parte, en cambio el tema lo formule en conjunto con mi jefe, Adriel, decidiendo que se tratase del viento. Esto resulto también porque estaba enmarcado en lo que fue el Festival del Viento, pero lo tuvimos que posponer. Pero, por ejemplo, el Foro de Literatura y Periodismo también hablaba del viento, entonces mi muestra giro alrededor de ello también. Ya teniendo el tema, elegí a las artistas que sé que trabajan con nuestro contexto, que viven y producen acá, contacte a todos aquellos que producen de maneras diferentes

YG: ¿O sea fue una convocatoria interna de los artistas, no fue abierta?

ML: Si. Yo busque quiénes, tenía memoria visual de aquellos que tenían trabajos con esta temática. Algunos dijeron directamente que iban a hacer algo nuevo, dejando abierta la posibilidad a que trabajen en una obra nueva. 

YG: Bien. Por otro lado, ¿vos consideras que las exposiciones deben realizarse siguiendo una definición, es decir, una muestra de Arte Contemporáneo debe atender completamente a ello, sucediendo lo mismo con una muestra más clásica?

ML: No. Creo que lo contemporáneo es lo que vivimos, lo que se produce hoy es contemporáneo. Por ahí, algunos pueden tener una tendencia más clásica en la forma de producir o en la elección de materiales; pero para mí lo contemporáneo es lo que hoy producimos, lo que hoy nos pasa, no importa cómo lo expresemos. Quizás lo que lo hace más interesante al Arte Contemporáneo es elegir materiales que no son convencionales, entonces eso te da como un ‘plus’, marcando una estética. Pero yo creo que una pintura como la que había en la sala, es totalmente contemporánea.

YG: Como artista que sos, ¿cómo ves la producción artística en nuestra ciudad? ¿Los artistas producen y participan?

ML: Veo que hay bastante producción. En general, los artistas son participativos, pero siendo crítica, faltaría que participen más, que nos apoyemos más cuando hay una muestra, por ejemplo; tratar de estar ahí, aunque a veces no se pueda.  Me acuerdo que cuando comencé a exponer en 2011, éramos muy pocos y hoy voy a las muestras en el Minnicelli o en el Complejo, así como en la inauguración de la sala, y están llenos. He visto el crecimiento del público y eso me resulta motivador porque hay gente nueva, hay producciones y artistas nuevos. A veces les falta a algunos continuar trabajando de manera profesional y en serie porque algunos dejan de trabajar por un tiempo o solo producen para la muestra.

YG: Sí. Muchas veces, ves repetidos los nombres de quienes exponen y pienso en el hecho de que no hay producción de otros artistas. Te quedas como en un stop viendo los mismos nombres en las muestras.

ML: Claro, porque son los que siempre están produciendo.

YG: Por otro lado, podrías contarme si ya tienen una agenda para este año o la realización de un próximo evento.

ML: Sí. Yo tengo armada una agenda hasta noviembre con artistas nacionales y algunas capacitaciones con estos artistas. Estoy pensando realizar propuestas con los artistas locales y tengo que abrir la convocatoria para que comiencen a mandar proyectos.

YG: Es como que hay que empujarlos, ¿no? (Risas)

ML: Sí (Risas). Si no abro la convocatoria no mandan, ya abrí la sala y todavía ninguno me quiso mandar nada. Pensé van a empezar a 'caer' proyectos o algo, pero todavía nada. Igual, a veces cuesta animarse, de por sí la palabra proyecto ya asusta, pero el exigir el proyecto es parte de la profesionalización, porque cuando vos queres exponer en otra parte del país te piden tu proyecto, pero una vez vos lo armas, comenzas a mandarlo a todos lados.

YG: También, en cuanto a esta agenda que tenes armada, ¿es posible que tengan proyectos donde incorporen a la escuela, es decir a los alumnos, niños y adolescentes?

ML: Sí. Todavía lo que me falta es conformar un equipo para que puedan encargarse de las visitas guiadas y recibir a la gente que se acerque al espacio. A mí me gustaría también estar como guía, pero lo mejor sería encontrar una persona que tenga una sensibilidad especial y entienda, y tiene que ser un empleado, por lo cual cuesta encontrar a alguien que se interese en hacer ese trabajo. Me faltaría coordinar esa parte. Lo que sucede es que recién abrimos la sala y no pensamos que iba a ser tan importante el movimiento que produjo.

YG: Entonces, ¿vos serías como la directora de la sala?

ML: Sí, más bien, la coordinadora. Soy la que programo, la que se encarga de realizar los contactos e incluso realicé la curaduría de la muestra.   

YG: Ahora bien, Sala Futura tiene aspectos que podrían convertirla en una Galería de Arte, ¿es ese un posible deseo tuyo y de quienes han trabajado para reabrir este espacio?

ML: En el contexto en el que está enmarcado el espacio, perteneciente al Municipio, es difícil llegar a ser una galería. La galería se encarga más que nada de vender la obra y hacerla circular, lo cual es otro tipo de trabajo, que no es estatal sino más bien del ámbito privado. Pero sí, cuando comencé a organizar la sala pensé que estaría genial si las obras se pudiesen comercializar, que el hall de entrada sea un lugar de venta de obras, libros e ilustraciones, cosas que la gente produzca acá y se puedan vender. Aún así, el hecho de comercializar sumado a una entidad estatal, lo hace difícil. Eso sí, el espacio está inspirado en cómo es una galería; el hecho de recorrer, viajar y conocer diferentes espacios expositivos son imágenes que se quedan en tu mente.

YG: Como promotora de esta movida cultural que fue la inauguración y recuperación de este espacio cultural, ¿qué es lo que esperan para este año?

ML: Estamos trabajando mucho en lo que son capacitaciones, traer capacitadores a nuestra ciudad. Este lunes y martes pasado estuve en un foro de cultura organizado por Nación y me ofrecieron armar una capacitación para los emprendedores culturales. A través de la Academia Argentina Diferente en conjunto con Cultura, están organizando programas y capacitaciones para los emprendedores. Por ejemplo, si yo quiero abrir una Galería de Arte, cómo llevo a cabo ese negocio, también les sirve a los productores audiovisuales o diseñadores que son industrias creativas, es decir, que utilizan la creatividad para llevar a cabo un negocio. Esta sería una de las expectativas que tengo para este año.

YG: Una última pregunta.  Remitiéndonos al título de la muestra, ¿qué fisionomía adquiere el viento para vos? ¿Cómo lo ves y lo sentís?

ML: Cuando tuve que elegir el título de la muestra, pensé tengo nueve artistas, busque el significado del número nueve en la numerología, el cual, coincidentemente, está vinculado con la creación artística. Me puse a analizar lo que tenía y fue como si todo estuviese enlazado. Entonces me percate de que eran como miradas, caras, como visiones del viento. Por esa razón, comencé a buscar palabras, el significado de la palabra “fisionomía”, que sería algo así como muchas caras, como la cara de cada artista frente al viento.  Después cuando hice el texto curatorial,  leí sobre la mitología del viento, lo espiritual del viento, cómo se creó el viento, el hecho de que se juntaron los cuatro puntos cardinales para su formación, desde la creación de la Tierra, cuando comenzaron a aparecer los elementos, hasta el zodiaco y lo qué significa el viento. Investigue mucho para un texto de solo unos renglones (Risas). Pero quería que esté presente todo eso, todo lo que pasa con el viento. Me emocionaba el como estamos atravesados por el viento, aunque quizás no esté presente, es como algo muy espiritual y también muy poético. Cuando empecé a investigar fue un sentimiento muy fuerte el que tuve.

YG: Bueno, los artistas lograron cada uno su propia cara del viento.

ML: Sí. Cuando comenzaron a llegar las obras y comencé a montarlas en el espacio, lo primero que vi fue la imagen, los colores, como todos compartían un mismo color, tenían  la misma paleta, lo cual me impresiono mucho.  Después teníamos el contraste de las obras, lo cual también me pareció muy interesante. Todos muy diferentes entre sí.

YG: Y para vos, como artista, ¿qué fisionomía hubiese tenido tu tipo de viento?

ML: No sé (Risas). Nunca lo pensé, pero con seguridad sería algo con movimiento. Una instalación con movimiento sería lo más seguro.

domingo, 19 de marzo de 2017

El Viento: Figura y Causa

Nueve Fisionomías del Viento: Cuando el viento genera formas y nos forma.

Sala Futura, el resurgimiento de un 'nuevo' espacio cultural


Por Yesica Gallegos - marzo 20, 2017

Flyer colgado en las redes sociales
La recuperación de los espacios culturales siempre se vuelven encuentros destinados, como promesas incumplidas por la caprichosidad de los eventos impredecibles. Sala Futura, este espacio cultural que abre sus puertas a la comunidad, nos invita a crear, recrear e inventar un nuevo nido para los artistas, una nueva pantalla para verlos y vernos en ellos.
La primer muestra que inaugura el Espacio Cultural Futura es "Nueve Fisionomías del Viento". La palabra viento se mueve ágil para salir de nuestra boca, evoca un sentimiento de pertenencia, el viento que nos impide caminar, el que nos empuja y desarma los cabellos, el odiado y amado, el nuestro. Es su homenaje, es la forma que cada artista ve en él.
Las obras tienen diferentes carices, el Arte Contemporáneo se luce en diferentes formatos y lo más clásico se inmiscuye como un invitado extraño entre lo nuevo y diferente.
Son los lienzos, las pinturas de oleos y acrílicos que desentonan con las obras contemporáneas que rodean la sala. Esos cuadros, pertenecientes a las artistas Marcela Botella y Liliana Solari, tienen tratamientos diferentes: en "Paisaje al Sur" es posible percibir el movimiento del viento, con mezclas de colores azules, celestes, ocres y blancos nos entregan una impronta suave y evidente, un mensaje claro en la forma de un espejo de agua que se mece en una dirección; mientras que en "Vanina y el viento" el oleo define la clasicidad del cuadro, lo separa de los trabajos que lo rodean, lo vuelve extraño ese trabajo preciso y atento a los detalles, imagen cercana a la realidad, estructurada, planeada, como una fotografía de la antigüedad, una niña que mira el ojo del artista.

Marcela Botella, "Vanina y el viento" (2011)
Liliana Solari, "Paisaje al Sur" (1999)









Si hablamos de otros formatos debemos remitirnos a las obras de Julieta Barrientos y el colectivo Viva Laura Pérez. El vídeo arte combinado con la instalación es algo recurrente en la obra de la joven artista Julieta Barrientos. Observamos la grabación de escenas proyectadas, imágenes recurrentes en nuestra ciudad, una ventana desde donde se ve el exterior, una cortina que se interpone, constante ante el lente de la cámara, unos árboles los cuales sostienen con fuerza las hojas que se mecen con insistencia, es una escena nostálgica construida con la participación del público, quien se encarga de activar un sistema que libera un humo que parece neblina, que se mezcla con lo que vemos.

Julieta Barrientos, "Cambios" (2015)
Por otro lado, el colectivo Viva Laura Pérez, donde participa la artista Constanza Gonzalez,  nos presenta un vídeo arte. La historia documentada en la cinta nos muestra a Constanza Gonzalez caminando en las calles de una ciudad, ella prueba en que dirección se mueve el viento, siguiendo esa guía natural dirige sus pasos, segura, como quién sabe hacia donde va o quizás como quien tiene la seguridad de andar por el camino sin esperar nada, solo seguir y no parar. Moverse como lo hace el viento, disperso y esquivo.

Colectivo Viva Laura Pérez, "Hacía donde me lleva el viento" (2007)
La singularidad de los soportes podemos observarlos con mayor nitidez en la obra de Bettina Muruzabal. El grabado tiene la cualidad de poder utilizar soportes variados, en este caso vemos una obra realizada completamente en chocolate. El chocolate deviene en nosotros el deseo de comerlo, pero el acto de la contemplación limita nuestros impulsos. Barras de chocolate grabadas siguiendo la temática presentada en la muestra, el viento que caracteriza nuestras tierras y al que muchas veces no nos acostumbramos. Los arboles meciéndose en lo que parece una escena campestre; los chocolates me recuerdan a la Patagonia, a los productores chocolateros como Bariloche, a los típicos regalos de viaje.

Bettina Muruzabal, "El viento grabado" (2017)
Desde el plano de lo fotográfico tenemos la obra de Nadia Leiva. Fotografías digitales en una secuencia que nos cuenta una historia con inicio, desarrollo y desenlace; la artista se muestra así misma cargando una maleta en un escenario común en nuestras tierras, la estepa indómita, sacudida por el fuerte viento que mueve los pastos y el cabello, que nos hace entrecerrar los ojos, que nos genera familiaridad y cercanía. Esa maleta que es abandonada en ese espacio aislado, para luego desaparecer junto a la artista, dejando un único mensaje: una vida nueva, esa que llevamos aquí, empujados por el viento, adecuándonos a él, volviéndonos uno con lo que nos rodea, aunque seamos de acá o de allá.
Nadia Leiva, "Horizonte de expectativa" (2015)
Silvana Torres Opazo, "El viento anda doliendo" (2017)
Otra obra que implementa la fotografía es el trabajo de Silvana Torres Opazo. Entre la fotografía y el collage, la artista genera una obra marcada por la impronta de la protesta. Perteneciente al Patio Om, es una promotora contra las represas que se quieren construir en nuestra Provincia y en base a ello articula la producción que presenta en esta muestra. Vemos la imagen de un "atrapa sueños" que juega con el viento, llevando atados a el cabellos; los mismos que veremos en el espejo detrás de la imagen donde, con los mismos restos, se escribe un mensaje: Fuera Represas. Queda expuesto parte de la artista, su cabello, su melena de mujer luchadora por causas y sueños, que baila al son de las brisas y ráfagas, que es movida pero no arrastrada por las decisiones imperiosas de otros. 
Quien también recurre a la fotografía pero en grandes dimensiones, enlazándola con la instalación, es la artista Patricia Viel. Su obra parece unir dos facetas de su rostro de artista, los restos de una cama oxidada y las fotografías de lo que parecen ser senderos formados en la tierra. Marcas y restos, huellas de algo que estuvo allí, que sirvió, que paso, las señales capturadas por un DRON, los ejes de una cama de metal sin dueño que logra completarse con su sombra. Es también otras de las formas del viento y su función: dar cuenta del tiempo, desgastar, pasar, llevar y dejar algo tras de sí.

Patricia Viel, "Erosión" (2017)
Martín Barbería. "Proyecto plaza del viento" (2017)
Y el último trabajo que se encuentra en exposición es la obra de Martín Barbería. La utilización de una técnica mixta le permite crear por medio del dibujo tradicional, con bocetos realizados en lápiz grafito, y a través de medios digitales con la implementación de esquemas en programas de diseño que hacen posible la creación de estructuras o construcciones en 3D. Su obra parecen esquemas de una realidad deseada, donde los parques utilicen el viento, jueguen con el, se generen molinos y sistemas de ejes que movilicen los columpios, los sube y baja, los toboganes. Una plaza cuyo motor sea el viento.

La muestra "Nueve Fisionomías del Viento" cumple con su cometido, dar cuenta de las formas distintas que adquiere el viento para cada artista, para cada quien vive aquí, lo sufre, lo ama, lo odia y, a veces, lo extraña. Es él quien nos forma a nosotros como habitantes del sur, él impulsa a los artistas a crear, él nos amontona en un mismo lugar. Creo que no hay otra parte en el mundo en el que la palabra viento sea tan recurrente como aquí: en paredes, en poemas, en estados del Facebook, en imágenes dispersas. Allí esta, sonando en las chapas e impresionándonos con su fuerza. Nuestro viento de todos los días y todos los años. Su homenaje.




viernes, 10 de marzo de 2017

Cuando el marco se rompe

La fotografía y la "levedad" del soporte


DESENMARCO: Espacios imprevistos. Alumnos del Laboratorio Fotográfico "Elio Dardo Zóccola


Por Yesica Gallegos - marzo 11, 2017

Flyer expuesto en las redes sociales
"DESENMARCO"  abre el ciclo de exposiciones del MAEM. La primer muestra, como afirma Claudia Ferreto, carga de una impronta propia a lo que sera el transcurso del año; de esta manera, el año debería corrernos de nuestros propios ejes, llevarnos a buscar otros espacios de producción, crecer sin limitaciones.
Al ingresar a la sala nos topamos con una fotografía que nos da la bienvenida. De gran dimensión, plasma una escena de descubrimiento, las sombras escurridizas de una estructura olvidada en nuestra costanera y una silueta que se aferra a 'ese' algo; como Peter Pan, la sombra escapa de su dueño y crea una imagen nueva, en donde debemos dirigir nuestra mirada hacia el suelo para cruzarnos con la proyección de la sombra de alguien más. El blanco y negro le otorgan un sentimiento de recuerdo, donde aparecen focos de luz donde se realzan y dibujan con mayor profundidad las figuras.
María de los Ángeles Torres C. - Mi sombra juega 
La idea de variar los soportes de las imágenes ha generado obras distintas y originales. Si volvemos a hablar de fotografías en blanco y negro, nos podemos remitir a la obra "Memorias de una niña gris" de Romina Catrihuala. Esta imagen genera un nuevo marco a partir de la utilización de la pared y cinta, la cual delimita una ventana invisible, una ventana que conecta el ahora y el pasado. Un columpio a la espera de ser utilizado por una niña que ya no esta ahí, aquella que espía a través de la ventana como lo hacemos nosotros.
Romina Catrihuala - Memorias de una niña gris
Roxana Catrihuala - Lumina
En cuanto a la utilización de soportes digitales tenemos las obras "Texturas" de Raúl Antiñanco y "Lumina" de Roxana Catrihuala. Recurriendo a pantallas que alternan fotografías y colores, nos trasladan a un mundo orgánico, donde la sustancia y las pequeñas partículas son las que captan nuestras retinas. "Texturas" nos lleva del plano de la figura en su completud hacía lo diminuto, lo que conforma el ser y el espacio, llena nuestra mirada de entramados difíciles de reconocer, es un camino de lo simple a lo complejo. "Lumina", por su parte, nos otorga colores, un cambio de temperaturas en una imagen fija, lo cual es un tronco y musgo quizás, engañados por los colores y las formas no podemos estar seguros.
Raúl Antiñanco - Texturas
Mariana Noelia Paez - A través del Universo
En nuestro recorrido, podemos encontrar fotografías que utilizan como soporte un objeto. Tal es el caso de Mariana Noelia Paez, quien incorpora una selfie de ella misma sobre el vidrio de la puerta de un auto; la puerta muestra averías, lo que parecen ser restos de un accidente, quizás un fragmento de su historia personal. Su obra no sólo es obra, sino también ella.
María de los Ángeles Medina C. - Manto Diurno

Podemos ver nubes flotando, alejadas de un cuadro que las encierra; pararnos ante una fotografía impresa en un bastidor, como queriendo engañarnos, fingiendo ser una pintura. Mientras más andamos nos topamos con la insinuación de unas manos que quieren formar algo, una unión, un pacto, un ritual de palmas con miles de líneas que se dibujan naturalmente en nuestra piel. Y hacía el final de todo esto, nos encontramos con una persona parada en un largo muelle, mirando el mar, dándonos la espalda, invitándonos con la disposición del papel sobre el que se encuentra impresa la imagen, a adentrarnos en esa escena. Queremos saber qué es lo que observa ese individuo, qué es lo que deja atrás y la incertidumbre que parece eterna: si debemos seguirlo para descubrirlo o no.

Valeria Quiroz, "Caminos Unidos"
Félix D. García  - "Refugio"










Como afirma Aldo Enrici, la fotografía ha quedado muchas veces relegada al plano de lo pictórico. La fotografía y la pintura son dos entidades que tienen cruces temporales y de usos; pero, así como no podemos soslayar ni olvidarnos de la pintura ante la existencia de la fotografía, debemos poder lograr una amplitud en lo que se refiere al arte de "tomar" una fotografía. Y es en ese punto donde esta muestra nos lleva a corrernos de lo tradicional, rompiendo los marcos y cuadros, liberando al papel y a las luces, permitiendole a la fotografía no ser sólo 'foto' sino también obra. Obra que busca otros soportes, otros espacios donde ampliar sus horizontes. Quizás es eso lo que busca el joven de la fotografía de Sergio Vuckovic, saltar al mar que lo lleve a un nuevo muelle, donde el temor ante los riesgos, siguiendo a Enrici, sea abandonado y podamos, por fin, disfrutar de los cambios. 
Para finalizar, me remito al encabezado de esta entrada. En este hoy debemos pensar en la "levedad" de los soportes, en una fragilidad a posta, poner las obras en una cuerda floja ante el público e ir y, sin temores, tirar los marcos que nos limitan. 
Sergio Vuckovic - Ensamble

sábado, 4 de marzo de 2017

Hilos conexos en Fundacruz

Los hilos que tejen historias


Isabella Despujols: Entre la visión geométrica y el movimiento de un punto escurridizo


Por Yesica Gallegos - marzo 4, 2017

Flyer difundido por Fundacruz
Fundacruz ha comenzado este año 2017 con la muestra de una artista visual, quien reside en Buenos Aires. Se trata de Isabella Despujols, joven artista nacida en Venezuela, estudiante de Arte y Filosofía en la UBA, quien ha venido a expandir nuestra mirada con la exposición de sus obras, en lo que se titula "Sobre Planos Cromáticos y Perspectivas Lineales".
Iniciamos este recorrido con la música ingresando en nuestros oídos. Fundacruz obsequia al artista una pieza musical, dos jóvenes nos elevan el espíritu, la tranquilidad de un silbido que cala en nuestro cuerpo, nos sana y nos traslada a un plano distinto, un pie estaba allí y otro con las caracolas en el mar. Por unos minutos, nos tomamos de las manos con Alfonsina Storni; por unos segundos, no fuimos más que parte del viento.
Con aquellas piezas musicales sin voz de Quique Sinesi y con el sonido de una voz nueva y fresca, comencé a recorrer con mi mirada curiosa la obra de la artista.
Los cuadros de diferentes dimensiones, muestran claramente una especie de reflejo en cuanto a la denominación de la muestra. Los planos y la perspectiva están allí; hay obras donde es evidente este trabajo y otras en que parece diluirse, como si la artista en ese punto quisiese contarnos una historia diferente.

  
El poder de la línea esta presente en cada uno de sus trabajos. Lo geométrico y cada punzada para llegar a el, genera la sensación de rigidez, de un trabajo calculado, métrico y, por esa razón, valeroso. La artista afirma haberse dedicado antes que nada al arte textil, el tiempo fue generando en ella otros conceptos; allí, en ese intermedio, entre lo que hizo y hace, creo su estilo, mezclando nuestras raíces de hilos y sus ideas del presente. 
La utilización del hilo bordado en el bastidor, soporte previamente pintado con acrílico en diferentes colores, luminosos y joviales, dan un nuevo significado al arte de bordar de nuestros mayores, es decir, nuestros cimientos. Los hilos que siempre han estado allí, en la casa de una abuela bordando un mantel o en los centros culturales alimentando una habilidad que no debe ser olvidada, pasan a tener una perspectiva diferente en el plano de lo visual de la mano de una joven que une círculos y lineas y nos traslada a una red de encrucijadas y uniones planeadas.

Pero, así como nos encontramos con obras donde la línea se disparata y busca ser la anfitriona, me he topado con obras como la imagen de la derecha. Este trabajo, cuyo título si mal no recuerdo era "Hilos Deshilachados", es una de las obras que mayormente llamo mi atención. Los colores vivos y a la vez un fondo suave y difuminado, con círculos que alternan sus tamaños en una caída hacia un final en blanco. Allí en ese final, las gotas de pintura caen como catarata sobre un circulo olvidado; en esta obra la artista parece contar una historia. Los escalones de círculos que sobresalen sobre uno que recibe lo que sobra, para quizás desaparecer o volverse uno con el fondo. Desde mis ojos, es solo ese 'uno' el que se deshilacha en un final incierto, relegado, olvidado.
Las obras cuentan historias, la artista tiene una historia, nosotros imaginamos historias y los hilos nos unen en ese vaivén de miras contante. Los planos de colores en círculos que nos confortan, como burbujas encapsuladas en las garras de unas líneas que dibujan perspectivas de un camino a seguir, de una unión destinada. Allí donde ya se ha trazado un sendero de color que guía a un par de formas a través de un antiguo arte y lo une a los designios del presente de una joven artista, en la intersección de esas punzadas de un bordado en cruz, estamos nosotros, los espectadores. 


Hasta el 2 de abril podemos enredarnos en los rincones delineados por la artista Isabella Despujols, adentrarnos en su mundo geométrico a base de círculos y líneas, permitiendo a nuestras raíces amarrarnos, pero desatarnos nuestros pies para movernos hacia otros caminos de color del presente hacia el futuro.